En la relación entre el franquiciado y su matriz debe haber un contrato de franquicia que regule la relación comercial y de condiciones por las cuales se vinculan ambas partes.

Las organizaciones de franquicias invaden el mercado de los pequeños y medianos negocios. Pero no siempre se trata de iniciativas que nacen con la idea de ser franquiciadas. Algunas se han decidido por este plan de expansión una vez han logrado un posicionamiento muy alto gracias a su probada experiencia. Y además, son una inversión segura en la gran mayoría de los casos para sus inversores.

Sin embargo, dada la consolidación del sistema de franquicias para aumentar las posibilidades de autoempleo y de creación de oportunidades empresariales, determinados emprendedores y también negocios consolidados con imagen de marca y resultados plenamente consolidados, ofrecen multiplicar su idea de negocio a terceros.

En todos los casos aplica el contrato porque la ley obliga a registrarlo en su correspondiente registro, lo cual eleva a público las garantías que emanan de dichas obligaciones y también derechos que se vinculan.

Como en España no existe una ley concreta para este tipo de acuerdos, se trata pues de un tipo de contrato que podría denominarse atípico. Sin embargo, tiene en común con todos los contratos que recoge la detallada identificación de las partes, es decir, de franquiciador y franquiciado. Hay que tener en cuenta de que dicho documento deberá recoger la mayor cantidad de detalles sobre el acuerdo, ya que es la estructura plasmada del plan de negocio pero también de los elementos por los cuales se pactan derechos y obligaciones.

Si la parte más sensible del contrato es la estipulación económica, no lo es menos aclarar sobre qué bases se asienta el plan de negocio que se está cediendo con el objeto de explotarlo. Por eso, se pueden establecer bases de precontrato mientras se termina de ultimar el contrato definitivo, y en el primero puede hacerse una reserva de zona, por ejemplo, lo cual permite recopilar la mayor cantidad de datos por parte de uno y otro con objeto de la mayor seguridad. Sin olvidar que todas las cláusulas rigen durante un periodo de tiempo que también ha de figurar claramente, así como la lista de los motivos de extinción y cómo hacerlo efectivo antes de que cumpla el plazo.

Sin embargo, para aclarar cualquier duda sobre el contrato de franquicia, puedes ponerte en contacto con un consultor franquicia experto como los que trabajan en Tormo Franquicias.

Deja un comentario

*
*

Required fields are marked *