Quien tiene un todoterreno (TT), por lo general, antes de comprarlo ya ha pensado en las modificaciones que le hará, bien sea para aumentar su desempeño y/o personalizar su apariencia. El cambio más frecuente se centra en mejorar el sistema de suspensión y así poder recorrer los terrenos más complejos sin mayores contratiempos; sin embargo, las consecuencias que se derivan de ello son un desafío.

Conforme se utilice el vehículo se van ajustando detalles, acorde a los diversos ambientes que recorra y a los obstáculos que se consiga en los caminos que frecuenta. Es la mejor manera de ser consientes sobre las limitantes y necesidades reales; no es lo mismo asumir qué le haría bien mientras está en reposo, que verlo y sentirlo en acción.

Elevar la suspensión no es difícil, se colocan unos tacos a los componentes elásticos o estos se reemplazan por unos más largos. Lo complicado es ajustar los diversos elementos involucrados, para que todo funcione correctamente en conjunto con la modificación.

¿Qué tener en cuenta al elevar la suspensión?

Chequear las caídas: cuando los TT tienen suspensión independiente por barras de torsión, con el aumento de altura lo hace también el ángulo de caída para las ruedas. Ello reduce considerablemente la estabilidad en las curvas, generando desgastes inusuales en los neumáticos, a causa del exceso de peso en la cara externa de la banda de rodamiento.

Cuidar la dirección: el inconveniente que se presenta es por la variación de la distancia de la caja de la dirección hasta la mangueta de la rueda maestra. Es probable que ajustándose la regulación de la barra que mantiene unidas a ambas partes, se logre mantener derecho cuando el volante se encuentre centrado.

Alteraciones de los frenos: con el sistema de frenos el contratiempo es con respecto a los latiguillos, los cuales ante la modificación de la altura se quedan cortos. Es preciso que al colocarlos más largos no se interfiera con ningún otro elemento del todoterreno.

Atención al recorrido: al extenderse el recorrido de la suspensión, por medio de elementos elásticos mucho más largos, deben cambiarse los amortiguadores por unos que se adapten a las nuevas necesidades. La amortiguación debe permitir el recorrido que aceptan los topes de los ejes, al igual que el estiramiento de los componentes elásticos.

Las modificaciones no son sencillas ni baratas para ningún tipo de vehículos, pese a ello, es factible no gastar tanto utilizando piezas de segunda mano. Visite desguaces de 4×4, para que cuide su presupuesto y ahorre tiempo.